Inicio

Decálogo de la vida

Deja un comentario

Tiempo de lectura: 2 minutos

Decálogo de la vida

Decálogo de la vida

  1. La vida es un libro en blanco que escribimos cada día. No importa su belleza ni su grosor. Importa que cada página contenga algo importante que contar.
  2. Tu actitud influye en tus circunstancias. Tienes el poder de escribir el final que deseas. Tú decides el resultado.
  3. Lo que sucede es, ante todo, aquello que haces para que suceda.
  4. Para zarpar has de levar anclas. El pasado lastra tu futuro.
  5. La palabra más sabia que escuché en mi vida fue: “HAZLO”. Las acciones más humildes son más poderosas que las decisiones más trascendentales.
  6. Uno no se siente viejo por los años que ha vivido, si no por el tiempo que ha dejado de soñar.
  7. Con un sueño y algo de motivación cambiaré el mundo.
  8. Los imposibles no existen. Lo que hoy es posible ayer fue imposible. Lo que hoy es imposible mañana será posible.
  9. La inmortalidad no la otorga una vida eterna, si no el legado de las cosas que hacemos y que se recuerdan tras nuestra muerte.
  10. Siempre se acordarán de ti por lo que hiciste, pero sólo te recordarán por las emociones que provocaste.

Adiós a las redes sociales

Deja un comentario

Rafael Hernamperez en Arroyomolinos

Rafael Hernamperez en Arroyomolinos

Ha llegado el momento. He reflexionado bastante sobre mi vida y sobre el destino que deseo. He tomado ya la decisión. Sólo me queda empezar a caminar.

Más

Yo no soy mis circunstancias

2 comentarios

Tiempo de Lectura: 2 minutos

Las circunstancias me llevaron a mi situación actual, pero yo soy más fuerte que mis circunstancias y sé que conseguiré cambiarlas. No me conformo con lo que me dicen. Me niego a creer que ya está, que todo se acabó, que ya no valgo nada, que sólo soy un juguete roto. Quien me dice que no merece la pena luchar, que he de aceptarlo, que he de resignarme como lo hacen los demás, he de decirle que tiene muy poca autoestima, que está sumido en el pozo ponzoñoso de la apatía y de la desidia; que es una especie de zombie, muerto en vida, que vaga por el mundo de la complacencia y del fracaso.

Puede que sea un Quijote lanzándose contra los molinos de viento. Pero prefiero el dolor de un golpe a la paz de la estéril quietud. Mi zona de confort es un lugar árido, muerto y sin oportunidades. No quiero esperar a la lluvia y a la bonanza. No quiero esperar resignado a un cambio impuesto, pues yo quiero provocar y ser ese cambio.

Sé que lo puedo superar. El futuro no está escrito. Lo estoy escribiendo ahora. Dentro de mí está la actitud, la voluntad y la determinación para crear y conseguir el futuro que yo quiero.

Contradiciendo a Ortega y Gasset: Yo no soy mis circunstancias. Yo soy yo y lo que hago con mis circunstancias.

Ser recordados

Deja un comentario

Hoy, 1 de Noviembre, no es un día exclusivo para recordar a aquellos que nos abandonaron, pues ellos merecen que los recordemos todos los días. Ellos compartieron su tiempo, sus sentimientos y su vida con nosotros. No hay que sentir nostalgia porque no estén aquí. Es ley de vida. Hemos de sentir orgullo por haber tenido la suerte de estar con ellos y renovar fuerzas para seguir hacia adelante, inspirándonos en su ejemplo. Sólo así conseguiremos inspirar a otros seres que nos recordarán cuando les abandonemos.

La suerte desapercibida de tener pies

Deja un comentario

Tiempo de lectura: 4 minutos

Imagen "Boy's feet", de Dominio Público. Fuente: Wikipedia (http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Boy%27s_Feet.jpg)

Imagen “Boy’s feet”, de Dominio Público. Fuente: Wikipedia (http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Boy%27s_Feet.jpg)

Es necesario tener cada día un poco de motivación y de esperanza. Por muy mal que te vayan las cosas, es bien seguro que muchos tienen peor suerte que tú. Bien es seguro que aquello que te aflije es una minucia en comparación con aquello que llena tu vida.
Más

El camino continúa

2 comentarios

El camino continúa

El camino continúa


Como en un camino, a veces, la vida nos depara duras etapas. Aparecen baches, piedras, obstáculos, precipicios… El paisaje se torna lóbrego, triste y salvaje. El sol desaparece, el viento azota, las nubes se ciernen, la lluvia cala, la oscuridad cubre. Mas no hay que detenerse. El camino sigue ahí. Es el mismo camino, pero un momento distinto y visto con distintos ojos. Hay que seguir. Hay que superar la etapa. Hay que atravesar la tormenta con determinación. Cuando el temporal amaine habremos avanzado y estaremos caminando por los parajes más bellos.

Te puede interesar: