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Rafael Hernampérez en Arrroyomolinos

Todo cuanto existe es una relación infinita de principios y consecuencias. Es un juego caprichoso que todo lo rige, en el que todos los seres y cosas que formamos este mundo participamos de forma activa o pasiva, influimos y somos influidos, creamos y somos creados, transformamos y somos transformados.
Todo cuanto ha sucedido, sucede y sucederá, sigue estos principios. Por eso, la vida consiste en conocer esta naturaleza, aceptarla y participar con la conciencia de nuestra inteligencia para asimilar y aprender de lo negativo, sintetizar las experiencias, y promover y crear lo positivo, transformando un principio en una consecuencia y, a su vez, una consecuencia en un nuevo principio.

Este juego de principios y consecuencias es un juego lleno de riesgos, en el que más probabilidades de ganar es aquel que participa de forma activa, asumiendo riesgos, influyendo, creando y transformando aquellos principios y consecuencias que imagina y somete a su voluntad. El resto debe resignarse a soportar los principios y consecuencias que el mundo le impone, le guste o no.

En este juego de principios y consecuencias, la conciencia, la actitud y la voluntad del jugador son las que determinan un principio y una consecuencia más alineados a sus propios intereses y necesidades que a los impuestos por las circunstancias.

Cada vez que algo malo te suceda, toma conciencia, acéptalo, aprende y tómalo como el principio de una consecuencia mejor.

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