Tiempo de lectura: 1 minuto

Imagen: El sueño del Eunuco, de Jean-Jules-Antoine Lecomte du Nouÿ, 1874

Imagen: El sueño del Eunuco, de Jean-Jules-Antoine Lecomte du Nouÿ, 1874

Un día estás inspirado y surge una gran idea, concibes un sueño que quieres cumplir, planificas un proyecto que quieres desarrollar. Lo plasmas sobre un papel para que no se te olvide. Ya tienes una meta. Estás eufórico y crees que todo es posible, que el sabor del éxito será dulce e intenso y que las dificultades apenas existen. Pero pasan los días y esa euforia se va apagando. Esa idea ya no es tan brillante ni tan interesante. Cada vez es más difícil alcanzar esa meta. La llama de la motivación se va apagando y el sueño termina muriendo.

Cuando tienes la visión de un sueño, visualizas una meta, pero no conoces el camino. Emprendes el viaje y vas descubriendo que el destino está más lejos de lo que parecía, que el camino es más duro de lo que imaginabas, que surgen imprevistos que te desvían, te alejan y te demoran. Cada vez estás más cansado y el entusiasmo se va desvaneciendo.

Los sueños mueren cuando los abandonas. Las piedras del camino son las que dan valor y sentido a tu destino.

Resueña cada día tus sueños para alimentar el entusiasmo de perseguirlos. Resueña cada día tus sueños para desafiar las dificultades y enamorarte del viaje. Resueña tus sueños, porque resoñar es volver a soñar tus sueños con una imagen más nítida. Resueña tus sueños, porque resoñar te acerca más al destino real. Resueña tus sueños para no abandonarlos. Resueña tus sueños para dar vida a tu visión.

 

Y tú, ¿resueñas tus sueños?

 

Te puede interesar:

Un motivo para motivar 10 factores clave para ser feliz y tener éxito Gestion sencilla y eficiente de la lista de tareas (I)
Un motivo para motivar 10 factores clave para ser feliz y tener éxito Gestión sencilla y eficiente de la lista de tareas (I)

 

Read this post in EnglishRead this post in English

Anuncios