Las mejores ideas surgen siempre mientras trabajo.

El secreto de una vida plena está en comprender los cambios diarios, adaptarse a ellos y disfrutar de sus ventajas.

Vale más, mucho más, una tremenda y estúpida idea llevada a cabo, que la más ingeniosa teoría.

Haz siempre inmediatamente algo con cada idea que surja. Cada idea, como semilla, es estéril si no se cultiva.

Gran parte de lo que te ocurre se debe a tu predisposición. Si quieres cosas buenas, sonríe, sé positivo y espera lo mejor.

Sustituye las excusas por deseos y tu vida dará un giro de 360 grados.

La esencia del cambio está en tomar conciencia de la realidad, de generar nuevas formas de verla y entenderla, y de tener el compromiso de aceptar el reto de cambiar.

Imposible es el nombre que damos a nuestra incapacidad de lograr algo nuevo.

Actitud es elegir por anticipado un resultado y ponerse a trabajar en él.

Elige y obtendrás: problema u oportunidad, adversidad o reto, infortunio o lección, fracaso o experiencia.

Esperando algo sólo puedes esperar los vestigios de un emprendedor que decidió no esperar.

La dispersión y la procrastinación son los enemigos de la productividad y de la eficiencia.

Tu actitud influye en tus circunstancias.

Lo que determina el resultado no es lo que ocurre, no son las circunstancias, si no lo que se hace al respecto.

Resulta curioso: cuanto más me equivoco más aprendo, y, por tanto, más acierto.

El éxito no lo define la opinión que tienen los demás sobre ti, si no la satisfacción que sientes por lo que haces.

Por instinto de supervivencia, nuestra mente se prepara siempre para lo peor, pero para superarlo hay que prepararse para lo mejor.

El error sirve de pretexto para el fracasado y de estímulo para el hombre de éxito.

La diferencia entre éxito y fracaso es la decisión tomada con respecto a un error.

Puedes hacer aquello que no puedes, o no hacer aquello que puedes. Todo depende de lo que tú creas.

Un fracaso no determina tu futuro: lo determinas tú.

Hasta la sonrisa más diminuta embellece el rostro más horrible.

Si quieres ser un buen líder, conviértete en la persona que te entusiasme seguir.

Los problemas son esas cosas molestas que te ponen a prueba para superarte y que esconden oportunidades para quienes aceptan el reto.

Las oportunidades son diamantes que, en bruto, son feos y necesitan mucho trabajo para tallar y pulir. A ese trabajo lo llamamos problema.

Siempre hay tiempo para una persona ocupada. La persona ociosa siempre lo llena con pretextos.

La voluntad construye el puente entre el propósito y el hecho.

Una persona organizada improvisa menos y, además, improvisa mejor.

La organización reduce la ignorancia, la procrastinación, la improvisación y la estupidez. Pero eso requiere salir de la zona de confort.

El éxito sigue la estela de aquel que hace las cosas motivando e inspirando a los demás.

Escribe hasta que no haya más que escribir, y tendrás un buen libro. Luego, quita hasta que no haya más que quitar, y tendrás un gran libro.

Ante un problema, ocúpate primero de la solución y después de los culpables.

El problema me preocupa menos que encontrar su solución.

Una actitud negativa permite predecir un futuro cierto. Una actitud positiva permite crear un futuro posible.

Los imposibles no existen… tan sólo mentes limitadas.

Solamente caminando llegarás a saber dónde está tu destino.

Todos vivimos en el mundo, pero sólo unos pocos tienen el coraje de cambiarlo y mejorarlo.

Un esguince me atormenta. Cada paso: un suplicio, una extenuación. Llegué al final, pero ya no fui el mismo: fui mejor.

Vergonzoso es no hacer aquello que has prometido. Digno es hacer aquello que has prometido. Elogiable es hacer algo sin haberlo prometido.

La suerte suele favorecer a quien la busca con ahínco.

Errando acertarás.

La senda de lo seguro es muy corta.

Recuerda el pasado, no olvides el presente e inventa el futuro.

Planifica bien para mejor improvisar.

Cuando te digan: “No puedes hacerlo”, en realidad te están diciendo: “Yo no puedo hacerlo”. Es tu decisión darles o no la razón.

Siempre tienes el poder de escribir el final que deseas a tu historia.

Me suele dar más felicidad aquello que hago que aquello que me pasa.

Creer en ti mismo es la base y el principio para empezar a creer en lo demás.

El éxito o el fracaso es el resultado de tu actitud ante un error.

No niegues ni huyas de tus errores, pues aceptar los errores te perfecciona.

En la guerra del bien y del mal, de lo positivo y lo negativo, del éxito y del fracaso, siempre gana quien lo intenta una vez más.

El momento perfecto pertenece únicamente a su hacedor.

El sentido de la felicidad en la vida es crear aquellos momentos que después no querrás olvidar.

La procrastinación es un enorme saco que siempre cargas contigo y en el que guardas todo aquello que te da pereza hacer.

No sé cómo alcanzar el éxito más rápidamente, pero si sé que la procrastinación es un freno muy poderoso.

Para alcanzar el éxito sólo necesitas un motivo y mucha motivación.

Las personas realmente grandes no se distinguen por sus triunfos, si no por los triunfos que ha logrado para los demás.

A veces, el éxito no se encuentra en los resultados, si no en el tipo de persona en que te has convertido tras el intento.

El éxito dependerá, ante todo y sobre todo, de tu actitud frente a los fracasos.

Inspírate y sé inspiración.

Si puedes imaginarlo o soñarlo también puedes hacerlo. Lo imposible es solamente aquello que aún no existe, ni siquiera en la mente.

Las ilusiones son realidades por conseguir.

Se aprovecha la vida cuando se duerme menos y se sueña más, pero, sobre todo, cuando se vive los sueños.

El camino del éxito se recorre con los zapatos del fracaso.

El éxito se encuentra siempre al final del camino.

Vivir es ser consciente de lo que ocurre a cada momento y hacer algo al respecto.

Prefiero soñar y perseguir imposibles que malgastar mi vida dormido y sin hacer nada.

Prefiero vivir soñando a vivir dormido.

Los sueños que merecen la pena realizar son aquellos que no te dejan dormir.

El fracaso forja el carácter de las personas de éxito.

Un hombre de éxito es lo que es gracias a sus éxitos, pero sobre todo gracias a sus fracasos.

La grandeza no está en el éxito, si no en la superación del fracaso

Si crees que con tus actos no has cambiado nada, entonces es que no te has dado cuenta de lo que has cambiado tú.

Recuerda siempre que gran parte de cuanto existe era tan sólo un sueño o un imposible por vencer.

El momento más importante de tu vida siempre será el momento actual. Ningún otro momento estará a tu alcance para que puedas vivirlo.

Eres lo que haces, no lo que dices que haces.

Comprender el presente es prepararse para el futuro.

En lo más aciagos momentos el optimismo es la única vía que ofrece posibilidades.

En cualquier crisis, importan más las reacciones que las causas.

Por nuestros actos podemos ser personas interesantes, interesadas o sin interés.

Quien hace todo bien no es tan interesante como aquel que aprendió de sus errores.

Cambiaría mil teorías por un segundo de experiencia. Cambiaría mil soluciones resueltas por un error real.

La paradoja es que el problema y su solución están a la misma distancia que pongas ante ellos.

Aquello en que creas es más probable de suceder.

Creer es la posibilidad más importante de todas.

Sólo quien arriesga y asume la posibilidad de equivocarse puede alcanzar el éxito.

Si sabes lo que hay que hacer al respecto y no lo haces, el problema no es lo que ocurre: el problema eres tú.

No culpes a los demás de frenar tus deseos. Cúlpate a ti mismo por permitirlo.

Cuán felices seríamos si creyéramos más en nosotros mismos que en lo que dicen los demás.

Todo es posible en la medida que creas que es posible.

Es una pena malgastar la vida en teorías sobre cómo vivirla en lugar de experimentar dichas teorías.

La peor solución a un problema es la pasividad.

Cuando la vida te de 1000 razones para claudicar, dale 1001 razones para demostrarle que merece la pena no hacerlo.

Nunca fracasarás mientras no te rindas, porque rendirse es creer y aceptar definitivamente que no puedes hacerlo.

Los peores enemigos para la realización de tus sueños son la incredulidad y la pereza.

Tropezar te enseña a andar. Errar te enseña a acertar. Fracasar te enseña a triunfar.

La razón se compone de locuras que tomaron sentido.

Una persona valiente no es aquella que carece miedo, si no aquella que tiene el coraje de vencerlo.

Los ilusos tienen más posibilidades de éxito, pues siempre avanzan con la esperanza y el objetivo de ganar, mientras al resto le frena la prudencia.

Inspirarse es alcanzar el grado más alto de concentración, creatividad y desarrollo de cuanto hagas, el sello de excelencia a tu trabajo.

Sólo hay una cosa más importante que tener inspiración: ser inspiración.

Lucha sin buscar reconocimiento ni premio. El mérito, al fin y al cabo, es lo que tú consigues, no lo que otros te otorgan.

Las limitaciones son la prisión voluntaria de aquellos que se resignan a superarse a sí mismos.

La libertad pertenece a aquellos que no creen en las limitaciones y luchan para abolir su esclavitud.

El desarrollo y la superación personal se consigue superando constantemente tus propios límites.

El miedo te domina porque no lo conoces. Una vez lo conozcas tú dominarás tus temores.

Tener miedo está permitido. Superarlo es obligatorio.

Ser realista es ser limitado, algo que no puedo aceptar.

Los mejores vinos del éxito están compuestos de matices adversos que sólo el sublime paladar de la resiliencia es capaz de valorar y degustar.

La eternidad existe en el legado que dejes a los demás.

Resulta irónico que aquello que sacrificas de tu vida por los demás, es en realidad tu vida eterna, una vida que otros vivirán pero tú no.

El mundo ideal existe, pero somos perezosos para construirlo.

Actitud es darte cuenta de que ocurre algo y, en consecuencia, tener la determinación de hacer algo al respecto.

Perder es el hito más importante en el camino hacia la victoria, ya que es lo único que puede darte el regalo de la autosuperación.

Hay que improvisar y saltarse las reglas para encontrar la solución a los nuevos problemas.

Un genio es un estúpido que ha ido aprendiendo y mejorando con el paso de los tiempos. El resto, se quedaron sólo en estúpidos.

Si quieres una mente abierta a nuevas cosas, antes debes vaciarla de cosas viejas.

Aprende bien y serás buen alumno. Enseña bien y serás un buen maestro. Comparte conocimiento y serás filántropo para la humanidad.

Es más útil un ignorante que hace algo que un erudito que no hace nada.

Tus palabras suelen hablar para los demás, pero tus actos hablan por ti.

Piensa diferente, haz diferente y tendrás resultados diferentes.

Lo que haces al respecto es lo realmente trascendental. Siempre tienes la oportunidad de escribir el capítulo siguiente.

Sé feliz, aquí y ahora.

Yo o las circunstancias: elijo ser yo el que toma las riendas de mi destino, la brújula que marca mi rumbo.

De las peores calamidades surgen las mayores gestas.

De las peores circunstancias se extraen las mejores oportunidades o las mejores lecciones.

Que nos toquen malas cartas no significa que tengamos mala suerte, puesto que entraba dentro de las probabilidades. Y dentro de las probabilidades está también ganar con esas cartas.

La adversidad es un filtro que retiene los mejores valores.

La adversidad hace que la vida sea más interesante, pues surgen la casta y el ingenio para vencer nuestras limitaciones.

Los obstáculos y las dificultades son los mejores maestros que la vida puede ofrecerte.

El ingenio es más poderoso que la adversidad.

Es más fácil encarar la adversidad que soportar sus consecuencias.

Superar la adversidad te hace fuerte. Enfrentar nuevas adversidades te hace valiente. Recordar las lecciones de tus cicatrices te hace sabio.

Un adversario es un complemento para mejorarnos, pero cuando se convierte en enemigo, somos nosotros quienes lo mejoramos.

Mis preocupaciones son diminutas, mas en gigantes las convierto. Pequeñas las aplasto, grandes me aplastan a mí.

Las preocupaciones son perezosas; por eso aborrecen la actividad.

Los muros más altos suelen ser erigidos por nosotros mismos.

¿Cuál es el límite? El que tú mismo crees.

Ser realista es ser limitado, y eso es algo que no puedo soportar.

La pereza está plena de excusas.

A la primera excusa la llamamos dificultad.

Las crisis son transiciones necesarias, y su ciclo está compuesto de una secuencia de estados: la afectación, la aceptación, la reacción y la superación.

No hay crisis que se resista a la fuerza de la longanimidad.

No te preguntes:¿cuando acabará la crisis para mi? Pregúntate, más bien: ¿Cómo puedo acabar yo con la crisis?

Una crisis es una oportunidad de reinvención.

Las crisis ponen a prueba la creatividad y la inteligencia.

En las crisis conocerás a los hombres de valor.

No lamento lo que perdí, si no aquello que no empecé ni perseguí.

Está claro: si te acomodas no progresas.

¿Quieres que la situación cambie? Muévete.

Si quieres que las cosas sucedan como deseas, debes ser causa e implicarte.

Cambia, y el mundo cambiará contigo.

Lo conseguí porque creí en ello, pero, sobre todo, porque creí en mí.

Poder o no poder, he ahí el resultado de creer.

No importa lo que aprendas ni cuánto aprendas, si no la utilidad que le des a tus conocimientos.

Lo importante no es lo que se consigue, si no lo que has aprendido para obtenerlo.

En la vida aprendí más de los malos ejemplos, pues éstos fueron más abundantes. La clave está en no tomarlos como hábitos.

Lo bueno de equivocarse es que se aprende. Algunos lo aprenden tan bien que no dejan de equivocarse.

Podéis copiarme o imitarme, pero nunca superarme.

¿Por qué la gente se limita o se rebaja a imitar o a compararse a otros, si dentro lleva lo más genuino e irrepetible? Saca lo mejor de tu unicidad

Cada uno de nosotros es un diamante en bruto, al cual la talla de la vida nos va arrancando dolorosamente trozos de nuestro propio ser hasta sacar lo más bello y brillante de nosotros.

Es mejor que destaques en aquello que eres diferente al resto. No lo reprimas ni lo condenes por buscar una aceptación externa e interesada.

Si no puedes ser el mejor, sé tú mismo, sé diferente… en eso nadie te superará.

Que el musgo no te impida crecer como árbol.

No quiero ser alguien que tenga mucho de qué hablar, si no alguien que dé mucho de qué hablar.

Las personas realmente grandes, al irse dejan un espacio vacío mucho más grande que el que ocupaban.

Un gran hombre no se mide por el número de amigos y seguidores que tiene, si no por el número de personas a las que ayudó.

Una persona de valor es aquella que incrementa el valor de los demás.

Existen dos tipos de personas: las que viven de referencias y las que son una referencia.

Prefiero ser útil a ser popular.

Abre y camina por el camino por el que quieres que te sigan.

Nadie es imprescindible, pero sí puedes ser difícil de prescindir.

Haz de cada día una obra maestra.

Acaba cada día con la conciencia de que si no ves el amanecer, valió realmente la pena.

Lo siento. Aunque el mundo pueda vivir sin mí, yo no puedo vivir sin el mundo. Por ello tengo el deber de mejorarlo.

La vida es la única historia en la cual podemos cambiar el curso de los acontecimientos y escribir el final que deseamos.

El éxito en la vida es reinventarse cada día y eliminar raíces innecesarias.

Vive este momento, disfrútalo, exprímelo, obtén su esencia, hazlo mágico, irrepetible, único, y olvídate del resto. Al fin y al cabo, la vida es lo que te está pasando ahora mismo.

El cementerio está lleno de almas infelices que no llegaron a conocer el sentido de sus vidas, cuando sus vidas eran el sentido de todo.

La vida tiene el sentido que tú le das.

Bailemos, cantemos y riamos ahora en vida. La muerte es eterna y aburrida.

El eco de nuestras acciones resuena más allá de nuestra muerte.

Puedes vivir tu vida como un espectador. Yo prefiero ser el protagonista de mi propia obra.

Esa mar llamada “Circunstancia”, ese barco llamado “Vida”, esa tripulación llamada “Amigos”, ese capitán llamado “Voluntad”, ese rumbo llamado “Destino”.

Una vida bien aprovechada es aquella en la que cada momento se vive como si fuera un sueño, y cada sueño se vive como un momento único.

No malgastes este momento, pues es lo único que realmente tienes.

Cada momento pasa y no vuelve.

¿Cuándo? ¿Por qué no ahora?

Haz de cada momento algo digno de recordarse.

¿Tu futuro? ¡Lo estás construyendo ahora mismo!

Las cosas pasan por algún motivo aunque no puedas entenderlo. Pero cuando ocurren, llegas a destinos que jamás hubieras llegado de seguir en el mismo sitio.

Es preferible un destino sin mapa a un mapa sin destino.

Bienaventurados los que escriben las líneas de su destino.

Si te dejas vencer por tus pensamientos ya estás vencido.

Lo que piensas de cómo te afectan las circunstancias es lo que al final te termina sucediendo.

¿Por qué desperdiciamos tiempo y energías en discutir por los problemas en lugar de ocuparnos de ellos?

Los problemas persisten mientras te preocupas y se desvanecen cuando te ocupas.

La vida te regala oportunidades, pero tus ojos los viste de problemas.

El ingenio transforma los problemas en retos y en oportunidades.

Problema y oportunidad comparten tres letras.

Problema + Visión = Oportunidad. Problema + Elusión = Regalo

Quien espera a que ocurra lo mejor, deja pasar la oportunidad de crearlo.

Tiene más oportunidades quien las crea que quien las espera

Errores, divinos maestros.

Siempre se yerra lo que no se intenta.

Imposible es la excusa del mediocre. Posible es el reto para las mentes ingeniosas.

Imposible es una declaración de derrota.

Los imposibles son los límites que nos marcamos.

A medida que se intenta lo imposible se descubre lo posible.

Cualquier cosa es imposible hasta que se demuestra lo contrario.

La historia ha demostrado que hasta lo imposible tenía su fecha de caducidad.

Todo lo imposible siempre ha sido superado por la imaginación.

Un genio eclipsa al mediocre porque cuestiona la imposibilidad y demuestra la posibilidad.

Cuando me dijeron que era imposible no me dijeron por qué. Por eso supe era posible.

Mi mente rebosa satisfacción recordando aquello que hice y que otros dijeron que no se podía hacer.

Cuando menciones “imposible” no olvides añadir “de momento”.

He aquí la fórmula para convertir lo imposible en posible: I+M=POSIBLE, donde I=Innovación y M=Motivación.

Un imposible es una oportunidad por descubrir.

Lo imposible es la cara que oculta lo posible.

No es imposible: simplemente, aún no se ha conseguido.

Será imposible hasta que yo lo haga posible.

La necesidad forja el talento.

El talento sin motivación es como un gran coche sin combustible.

Nunca sabrás qué hay al final del camino si te retiras.

A menudo las dificultades son prejuicios que se esfuman ante una mente abierta y una actitud proactiva.

Aprendí que ante una situación crítica merece la pena intentar ser positivo para cambiar el resultado. Siendo negativo ya sabes el final.

Puedo y no quiero; nunca dará resultados. Quiero y no puedo; es un buen comienzo. Quiero y puedo; es el camino correcto. Pero la clave del éxito es creer y tener fe, no sólo en el objetivo, si no, sobre todo, en uno mismo.

Es nuestra actitud hacia las cosas que nos pasan y hacia las circunstancias, las que forjan nuestro ser y determinan los resultados.

La decepción de ayer es mi reto de hoy.

Tu actitud vale más que las circunstancias y el talento.

A las personas no las hace grandes sus aptitudes, si no sus actitudes ante situaciones adversas.

Nuestra actitud decide el resultado.

La actitud es mucho más poderosa que las circunstancias y el talento.

Crea tú mismo las condiciones para que se produzcan las cosas que deseas.

Todo cambia cuando sustituimos el “si hubiera” por el “voy a”.

El viejo árbol aprovecha el repugnante estiércol para alzarse y dar bellas flores y sabrosos frutos.

Una persona con actitud conquistará la aptitud y todo lo que se proponga. Una persona sin actitud pondrá excusas a cualquier oportunidad.

En la vida, usa el estiércol que te arrojen para cultivar un hermoso jardín.

Cuanto más me ocupo más suerte tengo.

Es más probable que tú encuentres la suerte a que la suerte te encuentre a ti. La suerte te encuentra andando en el camino.

Ahora daré otro paso.

No encuentro nada más satisfactorio que reventar los pronósticos más adversos.

Aquello que los demás dicen que has hecho vale más que aquello que dices que vas a realizar.

La mayoría tienen mucho de qué hablar y algunos algo qué decir. Yo, sin embargo, tengo mucho qué hacer.

Haz, mas no digas.

Vales tanto cuanto tanto haces.

Crea los motivos por los cuales quieres que los demás hablen de ti.

La virtud está en el hacer, no en el decir.

En el orden está la virtud: primero pensar, después hacer y, por último, decir.

No hay cosa que más admire en este mundo que a una persona que cumple con lo que dice.

Tiene más credibilidad y valor lo poco hecho que lo mucho por hacer.

La mayor de las veces, los intentos contribuyen a la buena suerte.

Imagina lo que puedes hacer y entonces haz lo que puedes imaginar.

¿Qué hacer? Esa es la cuestión. Bien o mal, haz al menos algo. Si no actúas nunca nada ocurrirá. Es mejor un intento fallido que una eternidad de reproches.

El mediocre hace sin imaginar. El soñador imagina sin hacer. El virtuoso imagina y hace.

Lo que recordarán de ti no serán tus posesiones. Lo que de ti recordarán será la clase de hombre o de mujer que fuiste, y, especialmente, lo que hiciste.

La gente se olvidará pronto de lo que dijiste, tarde de lo que hiciste y nunca de lo que sintieron por ti.

Recuérdame por lo que hice, no por lo que dije.

¿El mayor error? No hacer.

El error es respetable, la inacción, no.

¿Quieres reconocer a aquellos que menos hacen? Son los primeros que se quejan y exigen.

Cree el cobarde que el fracaso jamás le alcanza bajo el paraguas de la inacción, cuando siempre le acompaña como una sombra.

La responsabilidad es una carga más fácil de llevar que las consecuencias de la pasividad. Lo voluntario es preferible a lo impuesto.

No merecemos un mundo mejor mientras nos quedemos de brazos cruzados.

La pasividad es la clave del fracaso.

Prefiero equivocarme a no hacer nada.

Las grandes soluciones de este mundo se malogran en el sofá.

El mundo está lleno de muchas opiniones, pocas intenciones y escasas acciones.

Hablar de futuro es fácil. Arremangarse y construirlo, una utopía que sólo los valientes afrontan.

Para alcanzar el lugar donde deseas estar debes levantarte y caminar.

Sólo deja huella aquel que camina, y la huella que más perdura es la primera que crea un sendero.

Las palabras dicen mucho, pero hacen poco. Las acciones dicen poco, pero hacen mucho.

Las palabras son la chispa, pero sin el combustible de las acciones no hay fuego.

Ni busques ni esperes una ocasión especial: crea esa ocasión.

No esperes a que ocurra algo: hazlo.

No te preguntes “¿Qué va a pasar hoy?”, si no “¿Qué puedo hacer hoy?”. El resultado tiene origen en tus acciones.

Si no lo haces nunca sabrás qué hubiera sido.

Al virtuoso lo conocerás por sus acciones. Al resto, por sus palabras.

Suelo dar más crédito a los acciones que a las palabras.

Tus actos son tu mejor tarjeta de visita.

Resolviendo es uno de mis verbos favoritos. Además de acción y motivación concluye con resultados positivos.

Resultado = Circunstancias + (Actitud + Acción)

Un emprendedor es un loco que mueve el mundo haciendo cosas que el resto no imagina ni osa hacer.

Nuestros actos en la vida son el fruto que dejamos.

Que los frutos de tus acciones perduren en la historia y en los corazones de las próximas generaciones.

¿Has escrito hoy algo en tu diario que merezca ser recordado?

El mundo es un teatro en donde puedes elegir entre ser espectador o protagonista, entre ver qué ocurre o hacer que ocurra.

Cuanto más grande es el árbol más musgo crece a su sombra.

Lucha sin buscar reconocimiento ni premio. El mérito, al fin y al cabo, es lo que tú consigues, no lo que otros te otorgan.

Un espíritu ocupado siempre es joven.

Es curioso: cuanto más me ocupo, menos me preocupo, y antes lo resuelvo.

Cuanto más me ocupo más suerte tengo.

La excelencia de lo pequeño ensalza y mejora el conjunto de lo grande.

Digno aquel que piensa mejorar el mundo. Grande aquel que piensa en cómo hacerlo. Encomiable aquel que se pone a trabajar en ello.

No conozco energía más poderosa que la motivación.

Dadme motivos para comprometerme, pero dadme motivación para implicarme.

La motivación es la única que pone excusas para hacer las cosas.

Mientras el optimista y el pesimista discuten sobre si el vaso está medio lleno o medio vacío, yo prefiero beberme el contenido y pedir que me lo llenen otra vez.

No sé qué depara el futuro, pero sí sé que pertenecerá a los entusiastas.

Nunca sabrás hasta donde puedes llegar hasta que no derribes tus barreras.

Los avatares de la vida son oportunidades de autosuperación.

El fracaso es la oportunidad de la superación.

El éxito consiste en alcanzar lo más importante: ser mejor que antes. No importa si tu empresa fracasó, lo importante es lo que conseguiste tú.

“Nunca” es el concepto de los fracasados. “A veces” es el concepto de las personas normales. “A menudo” es el concepto de los triunfadores.

Sólo en el intento se puede ganar, ya sea un éxito o una lección. Fuera de él se acomodan los fracasados que auguran sus propias derrotas.

Bien es seguro que siempre fracasa quien no lo intenta. El osado, o triunfa o aprende, pero jamás fracasa.

Está más cerca del éxito aquel que fracasa que aquel que no lo intenta.

100 veces lo intenté, y sólo una fracasé: la última, cuando me di por vencido.

Es mejor perder algo por equivocación que perderlo por indecisión.

No fue un fracaso, si no una valiosa lección.

Aquel que cree que puedes conseguirlo intentará hacerte fracasar.

Casi todos te dirán que fracasarás. Y tendrán razón. Algunos te dirán que lo conseguirás. Y tendrán razón. ¿A quién le darás la razón?

Jamás condenaré mis fracasos, pues son la base con la que obtuve mis triunfos y construí mi futuro.

El fracaso es una estación en el camino del éxito.

Un gran acierto bien merece tantos errores.

El mayor éxito consiste en hacer caso omiso a los fracasos y continuar.

Nada es un fracaso si tienes la firme determinación de llegar hasta el final, aunque para ello tomes otros caminos y acabes más tarde.

Las críticas y los errores forjan la actitud del hombre de éxito.

Triunfo y fracaso son los ladrillos del crecimiento, unidos con el cemento de la experiencia, y colocados según el plano de la inteligencia.

Si el futuro no fuera incierto ni tuviera riesgos, no existiría el éxito.

Sin riesgos no se puede triunfar. Si acaso, sólo sobrevivir.

Actúa y lograrás.

Caminando llegarás.

El éxito viaja constantemente, y rara vez pasa a visitarte a tu sofá.

El éxito es para aquellos que se atreven a actuar para que ocurra algo. El fracaso, para aquellos que esperan a que ocurra algo.

El éxito es un fruto efímero sin la esencia de la convicción.

Cuatro son los verbos para triunfar: creer, errar, aprender y perseverar.

La pasión es la llama que alimenta el fuego del éxito.

Obtén sabiduría preguntándote siempre “¿por qué?”. Triunfa preguntándote siempre “¿por qué no?”

El conocimiento, la sabiduría y la intrepidez son la combinación idónea para el éxito.

El éxito de una idea está en usar la actitud como fragua, el conocimiento como crisol, la perseverancia como martillo y el pensamiento como temple.

El éxito es un exquisito pan formado por el fracaso y el conocimiento, que debe ser amasado una y otra vez, con paciencia y constancia, hasta conseguir una masa especial y concreta.

El éxito es una curiosa paradoja que contradice a la probabilidad: cuanto menos probable sea más éxito tendrás.

El éxito está de parte de aquellos que no creen en la palabra “imposible”.

El éxito está de parte de aquellos que aceptan los cambios y los convierten en sus mejores aliados.

El éxito está en la superación. No lo confundamos con la recompensa ni con el resultado.

Que el fracaso te motive más que el triunfo para vencerlo. El éxito está más en la superación que en el resultado.

En la vida puedes ser el mejor, pero si avanzas sólo por y para ti mismo, al final no tendrá sentido tu éxito personal. Comparte tu éxito.

Todos los éxitos del mundo carecen de sentido si no tienes con quién compartirlos.

Hacer ganar a los demás te ayudará a ganar siempre.

El éxito recompensa a quienes se entusiasman con cada pequeño progreso.

Lo que marca la diferencia entre una persona exitosa y el resto es precisamente el trabajar en sus diferencias.

El éxito de un equipo aparece cuando cada miembro es una Y que une y suma, no una O que separa y resta.

Toda participación requiere de un propósito y una motivación.

No tiene derecho de exigir quien no tiene el compromiso de aportar.

Suele exigir más el que menos participa.

Suele quejarse más el que menos se implica.

Un líder no es aquel que llega antes o más lejos, si no aquel que ayuda a los demás a llegar a algún destino.

Un líder no es mejor que nadie: hace mejor a los demás.

Sé el líder que te gustaría tener, y transmite su esencia a las personas que te siguen.

Peor que una mala idea es la falta de ideas.

Una buena idea sin realizar era sólo una buena intención.

Una idea sin propósito es como una semilla en un cajón.

La diferencia entre idea y empresa está en el objetivo y en la acción.

Al compartir una idea retornas al mundo parte de lo que invirtió en ti.

Las mejores ideas surgen de una mente libre.

La imaginación es la chispa de un futuro real.

La imaginación y los sueños nos revelan lo que hay más allá de nuestras propias limitaciones.

Imaginación y realidad son reflejos recíprocos de uno mismo.

Las alas de la mente nos llevan más alto y más lejos que las de un ave.

La creatividad necesita volar.

La inspiración nunca se llevó bien con la pereza.

La inspiración huye del ocio.

Que tus obras inspiren grandes gestas.

Sólo hay una cosa más importante que tener inspiración: ser inspiración.

Los sueños sucumben a la opinión de los que no los tienen.

No hay sueños imposibles para aquellos que ignoran los consejos de los incrédulos.

Quien no cree en tus sueños te hará desistir.

¿Quieres vivir tus sueños? Trabaja en ellos sin que te importe lo que los demás opinen. Al fin y al cabo, son tus sueños, no los suyos.

Tú eres lo único que realmente se interpone entre tus sueños y su consecución.

Aunque mis sueños se desvanezcan en un instante, nunca dejaré de soñar.

No estoy acabado. Aún me quedan sueños.

Sigue tus sueños sin temor a errar, nutre tu ilusión sin abandonar, perder no tienes si no que ganar la felicidad en tu caminar.

Este no es un sueño para soñarlo, si no para vivirlo. Es mejor vivir un sueño que soñar una vida.

Los sueños existen por un propósito: ser cumplidos.

Los sueños que se cumplen son aquellos que se gestan con los ojos abiertos.

Entre soñar tu vida y vivir tus sueños está el creer y actuar.

Es hermoso tener sueños, pero más aún vivirlos.

Triste es la vida del que no sueña. Amarga la del que no puede vivir sus sueños. Plena la del que los cumple y vuelve a soñar.

Los sueños son el elixir de la eterna juventud. Quien de ellos se alimente, quien los realice, quien los viva… nunca envejecerá.

Los sueños te dan el objetivo, la inteligencia el medio de trazar un plan, y la actitud la fuerza para conseguirlo.

La voluntad es la brújula que conduce a la posibilidad de realizar tus sueños.

Los sueños y las ilusiones son el combustible del alma.

Prefiero soñar con lo imposible que resignarme solo a lo posible.

La juventud no se pierde con las arrugas del rostro, si no por los sueños que te dejan dormir.

Un infeliz es aquel que se queda encerrado en la habitación mientras amanece y se queja de que el sol no sale para él.

Algunos temen ser felices porque les preocupa que con ello provoque la infelicidad y la envidia de los demás.

Si nadie puede sentir tu felicidad por ti, ¿por qué supeditas tu propia felicidad a la opinión de los demás?

La mayoría anhela una felicidad que ya posee, pero que olvida vivir.

La paradoja es que llenamos nuestras vidas de cosas que nos darían la felicidad, pero no dejamos sitio para la felicidad.

Sencillez y felicidad tienen mucha relatividad.

Las personas más felices que he conocido eran sencillas, sin deseos más allá de lo poco que realmente necesitaban.

La felicidad consiste en aceptar las metamorfosis que la vida nos ofrece.

La felicidad es una elección.

La felicidad no te elige. Eres tú quien eliges tu propia felicidad.

La actitud frente a los acontecimientos es la clave para la felicidad.

Sólo tú eliges cuánta felicidad o cuánta desgracia quieres ante las mismas circunstancias.

Hay quienes se pasan la vida quietos, quejándose de todo y esperando a que la vida les regale la felicidad. Hay quienes eligen andar enfrentándose a cada problema del camino, encontrando la felicidad en cada acción que acometen. La felicidad no es sólo un trofeo o un resultado: es una forma de vida.

Para muchos, la felicidad en la vida es estar en el lugar y en el momento oportunos. Para mi, es crear aquí y ahora ese momento.

Cada día trae la semilla de la felicidad.

La felicidad es como el aire: no lo ves, pero lo respiras sin sentirlo, y cuando te falta, te das cuenta de que siempre lo habías tenido.

La felicidad se esconde en el último lugar donde buscarías: dentro de ti.

Si no hallas la felicidad dentro, tampoco la hallarás fuera.

La felicidad está siempre presente, pero nuestra mente está ocupada en otros menesteres.

Creo que el secreto de una vida feliz es intentar disfrutar todos los días del viaje a pesar de las circunstancias.

Para ser feliz piensa con el corazón y siente con el cerebro.

Un día feliz lo hace la suma de momentos que te hicieron sentir en paz contigo mismo.

Feliz quien ríe.

La perfección es el difícil equilibrio entre la belleza, lo útil y lo necesario.

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